Crisis climática-ambiental. La hora de la responsabilidad (Galaxia Gutenberg, 2016)

Libro y fondo de pantalla

 Nota de prensa enviada por la editorial Galaxia Gutenberg para la presentación de mi libro

Antxon Olabe presenta reflexiones y propuestas que contribuyen a reconducir la situación de la crisis climática en varios niveles complementarios, analizando la relación entre el hombre y la naturaleza hasta la época actual, planteando una convergencia necesaria entre Economía y Ecología científica, y reflexionando sobre las formas de detener el cambio climático que el crecimiento demográfico, económico y tecnológico del hombre está causando.

La Tierra es el lugar del cosmos en el que se originó hace 3.800 millones de años el más singular de los fenómenos conocidos del universo, la vida. Y en ella apareció Homo sapiens, cuyo destino evolutivo vendría marcado por su extraordinaria especialización hacia la inteligencia. Pero la actual relación de la especie humana con su planeta está generando, en términos ecológicos, un rápido proceso de desestabilización. Esta desestabilización se manifiesta sobre todo en el clima, con nefastas consecuencias para todo el planeta y sus habitantes. En el ensayo Crisis climática-ambiental se plantean ideas y reflexiones para encarar el problema a través de un acercamiento holístico e integral al diagnóstico y a parte de la solución.

Opiniones sobre el libro:

  • “Antxon Olabe ha conseguido un ensayo que es científicamente sólido y además ameno. Uno de los puntos fuertes de este libro es que su temática -cómo el hombre ha ido desestabilizando peligrosamente los equilibrios de nuestro planeta y qué hacer para revertirlo- es, sin duda, unos de los temas decisivos de nuestro tiempo”.

Mikel González-Eguino. Ingeniero-Economista. Investigador del Basque Center for Climate Change.

  • “Las relaciones internacionales, la sociología, la filosofía, el Derecho, la política, los juegos entrecruzados de intereses en presencia…esta suma de enfoques sabiamente articulados otorgan al texto un valor añadido, porque orienta al lector, con un hilo conductor imperceptible pero muy bien trabajado, a entender que nada ocurre por casualidad. Se disfruta y se aprende con su lectura”.

Juan Jose Álvarez Rubio. Catedrático de Derecho Internacional Privado. Secretario General de GLOBERNANCE (Instituto de Gobernanza Democrática).

  • “Un libro con una más que necesaria visión holística, inspirador, con un buen análisis de causalidad, que aporta soluciones para afrontar con éxito y esperanza la crisis ambiental y que, sobre todo, incita a la acción de la ciudadanía empoderándola como elemento y motor esencial para la transformación. Estamos a tiempo y existen soluciones”.

Mario Rodríguez. Director ejecutivo de Greenpeace España.

  • “Considero que es un libro de gran altura científica sobre un tema de enorme actualidad, por lo que estoy convencido de que tendrá amplia resonancia tanto entre el público especializado como para el público en general”.

Daniel Innerarity. Catedrático de Filosofía. Director de GLOBERNANCE (Instituto de Gobernanza Democrática).

 

 

EL CAMBIO CLIMÁTICO ES EL DESAFÍO QUE DEFINIRÁ EL SIGLO XXI (Publico.es)

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Entrevista publicada por el Asombrario, suplemento de cultura y medio ambiente del diario digital Publico.es, el 7 de abril, 2016.

“Hay libros recomendables y libros de lectura necesaria. Entre estos últimos figura ‘Crisis climática-ambiental. La hora de la responsabilidad’, del economista ambiental Antxon Olabe, publicado recientemente por Galaxia Gutenberg. Le entrevistamos para ‘El Asombrario Recicla’, y se muestra contundente al sostener afirmaciones como éstas: “No podemos permitir que nuestros hijos y nietos hereden un mundo climática y ambientalmente devastado. Nuestro sentido moral se ha de rebelar como lo hicieron nuestros padres contra la tiranía y la esclavitud, contra el totalitarismo y por la democracia. Ese es el legado, la tradición a la que pertenecemos”. Entrevistamos a uno de los máximos expertos españoles sobre cambio climático: Antxon Olabe, heredero de la exquisita tradición científica anglosajona, que combina el rigor y la divulgación de los conocimientos. Olabe asesora a varias instituciones internacionales y colabora con diversos medios de comunicación, además de mantener el blog ambiental Punto de inflexión. En Crisis climática-ambiental. La hora de la responsabilidad, un ensayo apto para todo tipo de lectores, Olabe maneja múltiples disciplinas para analizar y proponer soluciones globales al cambio climático, quizá la mayor amenaza a la que se enfrenta hoy la Humanidad, y a la que esta sección no podía dejar de atender”.

La entrevista la puedes leer aquí

La crisis climática como problema moral (CLAVES de la razón práctica)

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Ensayo publicado por la revista de pensamiento crítico y cultura “CLAVES de razón práctica” en su número de septiembre-octubre 2015.

La reconducción política del cambio climático ha entrado en una nueva fase. Tras dos décadas de desencuentros el acuerdo entre los gobiernos de los Estados Unidos y China a finales de 2014 y la importante posición adoptada por la Unión Europea, han reactivado la política climática internacional ante la decisiva cumbre de París. Incluso el papa Francisco ha irrumpido en la conversación global sobre el tema aportando un documento de hondo contenido social y ecológico.

A la hora de abordar la crisis del clima el texto que aquí se presenta reivindica el legado del proyecto filosófico de la modernidad cuyo programa emancipador, como ha defendido Habermas, no ha finalizado. Una de sus tareas pendientes es, precisamente, activar su espíritu crítico y reflexivo para contribuir a crear los mimbres culturales y políticos que impulsen la necesaria transición de un sistema energético global que ha comenzado a desestabilizar el clima de la Tierra, generando una situación de riesgo para el futuro de la humanidad.

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El histórico alegato de Francisco (El País)

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Publicado en el diario El País el 27 de agosto, 2015.

“La encíclica del papa Francisco Laudato si ha supuesto un hito en la conversación global sobre la situación ambiental de nuestro mundo. Tras el documento de Bergoglio nada será igual en la mirada de la comunidad católica hacia la custodia de la naturaleza. El texto ha hecho historia por razones que van más allá de su importante repercusión en el actual debate sobre el cambio climático. El que el máximo responsable de una tradición religiosa milenaria en la que se reconocen cientos de millones de personas haga una apelación expresa a sus fieles, en el marco de un documento formal del más alto rango, a una profunda conversión ecológica es algo inaudito, por mucho que algunas voces insistan en la continuidad de esa enseñanza respecto a las impartidas por papas anteriores.

Bergoglio ha escrito un texto de hondo contenido espiritual, político, ecológico y social, en el que el compromiso con los más vulnerables y desfavorecidos de la Tierra cruza transversalmente todo el documento. Mi intuición es que su repercusión perdurará a lo largo de los próximos años contribuyendo a alimentar los necesarios debates sobre la reconducción de la crisis ambiental, el problema de la pobreza extrema y la desigualdad Norte-Sur. Es también un escrito de rica urdimbre intelectual en la mejor tradición de la Compañía de Jesús. El jesuita argentino Bergoglio ha presentado un diagnóstico implacable sobre la crisis ambiental y ha tenido el acierto de situar el problema del cambio climático en ese marco más amplio, incorporando a su reflexión otros temas cruciales como la pérdida de diversidad biológica, la escasez de agua potable o la degradación de los océanos. En ese sentido, estamos ante un diagnóstico alineado con los informes más serios de las instituciones internacionales de referencia…”

Puedes leer el artículo completo aquí.

 

Europa constitucional, Europa de valores (El País)

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Publicado en el diario El País el 28 de noviembre, 2004.

Cuando las tropas rusas del Ejército Rojo ocuparon Berlín en 1945, Europa entera yacía exhausta y desangrada, estupefacta y arruinada. Los europeos contemplaban atónitos lo que no era sino la última masacre de una historia terrible de mil años de guerras y disputas por el poder, la riqueza y el territorio entre unos Estados-nación cuya razón de ser se había formulado a lo largo de los siglos por oposición al otro, por enemistad con el otro. Así, sólo en la primera mitad del siglo XX, Europa contabilizaba decenas de millones de muertos en dos Guerras Mundiales libradas en buena medida en su propio territorio. Aquella Europa donde el espíritu humano había alcanzado las cumbres cívicas, humanísticas y artísticas del Renacimiento y la Ilustración, en la que habían surgido figuras de alcance universal en la literatura, la música, la poesía, el arte y la filosofía, espacio matriz de un espíritu científico que habría de moldear el futuro de la humanidad, territorio cuya inventiva e inquietud había puesto en marcha una revolución industrial y tecnológica de alcance universal, aquella Europa no podía, no debía permitirse nuevamente otra hecatombe de su civilización.

Tras la magna escenificación del horror que suponían dos Guerras Mundiales en apenas treinta años, las mentes y los corazones de las personas más visionarias de la época se conjuraron para que semejante tragedia no volviese a ocurrir nunca más. Europa, tras descender a los infiernos de Dante, regresó de la mano de Beatriz con un sueño. Sobre el humus fértil de muchos siglos de civilización compartida, se trataba de entrelazar de manera positiva los intereses de los Estados-nación históricamente antagónicos, creando los cimientos de una Europa unida en la que las inevitables disputas y antagonismos se resolviesen siempre en la mesa de negociaciones y no en los campos de batalla. El sueño de una Europa unida surgió del despertar de una espantosa pesadilla. Muy posiblemente, ahí resida su fuerza última.

Por ello, se equivocan quienes creen que la urdimbre del proyecto europeo está hecha de cuentas de resultados y supresión de barreras aduaneras, quienes piensan que la Unión es poco más que un paraguas institucional al servicio del capital multinacional, de las élites económicas o de Estados como Alemania y Francia. En su sentido más profundo, en lo que realmente tiene de apuesta histórica y de contribución radical a un nuevo estilo de gobernabilidad que puede servir a toda la humanidad en este momento de su historia, la Unión Europea es un espacio transnacional basado en valores universales y en intereses comunes, que hace de la defensa y desarrollo de los mismos su razón íntima y definitiva de ser.

La Europa constitucional en la que nos reconocemos 455 millones de personas es la de la dignidad humana, la libertad, la democracia, la paz, la solidaridad, la igualdad de género, el desarrollo sostenible, el escrupuloso respeto a las Naciones Unidas, la integración social, la protección de los desamparados y los niños, la que lucha contra la pobreza en los países en desarrollo, la que prohíbe absolutamente las torturas, la que reconoce, protege y alienta la diversidad de personas y culturas. Una Europa libre y democrática en la que queda prohibida la pena de muerte, sin excepciones.

Puedes leer el artículo completo aquí