La curva de Keeling y Copenhague (El País)

natio11

Publicado en el diario El País el 5 de noviembre, 2009.

Charles David Keeling, joven investigador del Scripps Institution of Oceanography de los Estados Unidos, inició en 1958 en la isla de Mauna Loa una investigación cuyos resultados cobrarían una importancia científica capital. Utilizando instrumentos diseñados por él mismo,  Keeling consiguió medir la concentración de CO2 en la atmósfera y realizó dos importantes descubrimientos. Primero, que el CO2 presentaba una oscilación estacional en forma de dientes de sierra debida a la fotosíntesis en el hemisferio norte. Segundo, que su concentración aumentaba año tras año. Cuando realizó aquellas mediciones, la concentración de CO2 era de 315 partes por millón. En septiembre de 2009 era ya de 385 ppm. La trayectoria de las mediciones se conoce como la Curva de Keeling y, junto con la imagen de un oso polar en una pequeña banquisa de hielo a la deriva en el Ártico, se ha convertido en uno de los símbolos del cambio climático.

La Curva de Keeling estará presente en las negociaciones que el 7 de diciembre van comenzar en Copenhague, en la cumbre de las Naciones Unidas que ha de aprobar los acuerdos sobre el clima para el período post-Kioto, 2013-2020. La reunión viene precedida de enorme expectación y actividad diplomática. Y es que los mensajes de la comunidad científica son dramáticos. El cuarto informe del Panel de Expertos (IPCC) emitido en 2007 fue concluyente respecto a la responsabilidad  humana en dicho cambio y avisó alto y claro que es imprescindible reducir de manera drástica las emisiones globales.

En un escenario tendencial sin acuerdos globales, las emisiones totales de gases de efecto invernadero pasarían de las 50 Giga-toneladas de CO2 equivalente actuales a más de 60 en el año 2030. En ese escenario, la probabilidad de sobrepasar el umbral de seguridad de los 2 Cº  es muy elevada. Si las emisiones continúan su nivel actual, la Unión Europea ha estimado que dicho umbral se habrá superado para el año 2050. Según el Centro Hadley del Reino Unido dentro de 50 años la temperatura media de la atmósfera podría aumentar 4º C si las emisiones continúan su ritmo actual. La llave para revertir esa situación se encuentra en un pequeño grupo de centros de decisión. Los principales emisores – China, USA, Unión Europea, Brasil, Indonesia, Rusia, India y Japón – son responsables de dos de cada tres toneladas de gases de efecto invernadero. La cumbre de Copenhague es el marco en el que han de cristalizar formalmente los acuerdos, pero es en las capitales de esos lugares donde se están tomando las decisiones clave, especialmente en Pekín, Washington y Bruselas.

Puedes leer el artículo completo aquí


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s